Búsqueda avanzada    
  Conócenos
  Presidencia
  Sala Plena
  Consejo Ejecutivo
  Salas Supremas
  O C M A
   Imagen y Prensa

 :: Cursos y Seminarios
 :: Convocatorias
Enlaces rápidos:
Nuevo Código Procesal Penal
Ley Procesal de Trabajo
Oportunidad Laboral
SPE
Publicaciones
Premio a la Excelencia Judicial
Convocatorias
ADAPOJ
SPE
Presentación de Queja por internet
Directorio Telefónico
Enlaces de Interés
Aula Virtual
Buzón de SugerenciasPágina de InicioMapa del SitioCorreo Poder Judicial
4742
Detalle de la noticia
 
Discurso de Orden del Sr. Dr. Roger Salas Gamboa, Vocal Supremo Titular, en homenaje al Dr. Carlos Zavala Loayza, ex Presidente de la Corte Suprema (1941- 1942)
 
Fecha publicación
07/08/2007
 
Sede Judicial
CORTE SUPREMA
 
Esta relacionada con
Institucional
 
 
Opciones
 Imprimir
 Exportar
 

Extra±amos la presencia de nuestro presidente constitucional de la Rep·blica, doctor Alan Garcİa PÚrez, cuya recargada agenda le habrß impedido estar con nosotros en esta importante fecha, pues conocemos de sus largas e incansables jornadas de trabajo, igual que la de usted se±or presidente del Congreso de la Rep·blica, doctor Luis Gonzales Posada, agregando que la labor de todo juez es abnegada y exige una gran dedicaci¾n. Todos los jueces laboran sin mirar el reloj, salvo para controlar las audiencias, pero no puedo dejar de precisar la esforzada labor de nuestro Presidente, quien pareciera abrir las puertas de este Palacio de Justicia, pocos minutos despuÚs de las siete de la ma±ana de cada dİa, sin tener hora de salida.

CARLOS ZAVALA LOAYZA

Agradezco, al se±or Presidente del Poder Judicial, doctor FRANCISCO ARTEMIO T?VARA CËRDOVA, la designaci¾n que me permite el honor de dirigirme a ustedes en esta solemne ceremonia, 36 a±os despuÚs de haberse promulgado en 1971 el Decreto Ley N? 18918 que instituy¾ cada 4 de agosto como EL D?A DEL JUEZ en homenaje al inicio de la Alta Cßmara de Justicia en el departamento de Lima ocurrido el 4 de agosto de 1821.

Significativamente se concatena esta Cßmara de Justicia, con la apertura del Per· Independiente y a la par con el gesto del libertador don JosÚ de San Martİn que leg¾ a nuestra Patria un Per· libre e independiente por la voluntad general de los pueblos, que se vio acrecent ada con la decisi¾n del libertador Sim¾n Bolİvar al crear la Primera Corte Superior de Justicia en la ciudad de Trujillo el 30 de abril de 1824; como apreciamos, es evidente que el Santo de la Espada, Don JosÚ de San Martİn, y el Libertador Sim¾n Bolİvar quisieron para nuestro pueblo una vida en justicia, segura y en paz.

Reconocida la vigencia de los tres Poderes del Estado, el Poder Judicial puede mostrar numerosos magistrados ilustres, a quienes no siempre hemos rendido, justo y merecido homenaje, despuÚs de confrontar nombres y merecimientos difİcilmente de ubicarlos en orden sucesivo hemos considerado que en esta ocasi¾n es oportuno que el homenaje se circunscriba a un Magistrado cuyas m·ltiples actividades en la vida p·blica de nuestro paİs ha sido brillante, ce±era y ejemplar, que exige su reconocimiento en atenci¾n a su probidad, preocupaci¾n, desprendimiento y formaci¾n altamente calificada que siempre estuvo al servicio de nuestra Patria, de ahİ que en esta ocasi¾n destacaremos las virtudes, calidades personales y capacidades del ilustre peruano don CARLOS ZAVALA LOAYZA quien fuera integrante de esta excelentİsima Corte Suprema de Justicia de la Rep·blica y tambiÚn su Presidente.

CARLOS ZAVALA LOAYZA, naci¾ en esta ciudad de Lima, el 24 de julio de 1882, sus padres, don Pedro JosÚ Zavala y do±a Virginia Loayza, ambos naturales de la tierra sure±a Tarapacß, formado en un hogar bien constituido cuyo ejemplo jamßs dej¾, empieza sus estudios cuando nuest ra Patria tenİa fresco el recuerdo de la guerra de 1879; es asİ que los inicia en el Instituto de Lima, bajo la direcci¾n del Profesor alemßn Kart Laicher, estudios que fortalecieron su espİritu y orientadamente lo proyectan hacia nuevos horizontes; culminada esta etapa de su formaci¾n, se decide por la carrera de Abogado, y a los 22 a±os, en 1904 obtuvo el Grado AcadÚmico de Doctor en Jurisprudencia por la Facultad de Jurisprudencia de la Cuatricentenaria Universidad Nacional Mayor de San Marcos; de espİritu inquieto a sus 24 a±os, en 1906, fue elegido Concejal Provincial de Lima, sirviendo a la Comuna Capitalina en la que llev¾ a cabo los "Juegos Florales" en 1909, certamen que permiti¾  estimular el espİritu literario de los j¾venes de esa Úpoca y que al parecer a la fecha se ha truncado.

Por entonces, Chile orientaba su diplomacia hacia las rep·blicas de Colombia y Ecuador, levantando antiguas aspiraciones limİtrofes de Ústos paİses, producidos los serios incidentes en Angosteros motiv¾ que en 1910 Zavala Loayza, a sus 28 a±os, henchido de fervor patri¾tico, integrara el Batall¾n de Voluntarios que en sus filas contaba con Universitarios y Abogados.

De retorno a la vida civil el 30 de junio de 1912, a la edad de 30 a±os, contrajo matrimonio con la distinguida dama do±a Rosa Oyague y Noel con quien procre¾ a sus dos hijos. El destino le dio la posibilidad de que ese mismo a±o iniciara su carrera judicial como Agente Fiscal de Lima,  consecuentecon el ejercicio de su Ministerio, dando pruebas de su entereza profesional denunci¾ el delito de las deportaciones ocurridas y solicit¾ el enjuiciamiento, del por entonces Intendente Rivera, igualmente, en esta misma lİnea de conducta funcional al clausurarse el diario ôLa Prensaö de esta ciudad Capital, formul¾ la denuncia pertinente a fin de que se restablecieran los derechos conculcados.

Al asumir el Gobierno, el Presidente don Guillermo E. Billinghurst, elegido constitucionalmente, el doctor Zavala Loayza en 1913 fue designado su Secretario, posteriormente en su condici¾n de Encargado de Negocios del Per· se le acredit¾ ante el Gobierno de Italia, cumpliendo importantes labores en el quehacer diplomßtico.

A los 42 a±os de edad, en 1924, asumi¾ la Fiscalİa de la Corte de Lima, desempe±ando nuevas funciones exitosamente.
En el a±o 1926, cuando tenİa 44 a±os de edad, asume Cßtedra Universitaria en su antigua Alma Mater y tuvo como colegas en la Facultad de Jurisprudencia a los eximios Catedrßticos doctores Javier Prado, Vİctor M. Ma·rtua, Pedro Carlos Olaechea, Alfredo Solf y Muro, Manuel Augusto Olaechea, Plßcido JimÚnez, Toribio Alayza y Paz Soldßn, CÚsar Antonio Ugarte y Angel Gustavo Cornejo; fueron sus alumnos, entre otros, los distinguidos hombres de derecho los se±ores doctores JosÚ Le¾n Barandiarßn y Jorge Basadre, en la novedosa cßtedra de Derecho Procesal Penal que desarroll¾ con particular empe±o e ilustrados conocimientos de su Úpoca.
 
Su espİritu de maestro y abogado dejaron huella en quienes tuvieron el honor  de ser sus alumnos, y a quienes les inculcaba permanentemente que a San Marcos ôse viene a estudiar, a leer y a discutirö, compartİa el pensamiento del entonces Decano del Colegio de Abogados de Paris, su contemporßneo, Henry Roberts para quien ôEl Abogado debİa ser la mßs alta personalidad cultural dentro de las profesiones liberalesö.

Ocurrida la Revoluci¾n de Arequipa, en 1930, la Junta Militar de Gobierno cre¾ el Tribunal denominado ôTribunal de Sanci¾n Nacionalö, a Úste organismo acudi¾ el doctor Zavala Loayza como Fiscal, por entonces contaba con 48 a±os de edad.
 
Cumplidos los 50 a±os de edad, en 1932, fue nombrado Vocal titular de la Corte Suprema de Justicia de la Rep·blica.

En tanto se desempe±aba como Vocal de este Supremo Tribunal, el Gobierno Constitucional del General Luis M. Sßnchez Cerro convoc¾ al Magistrado Zavala Loayza como Ministro de Relaciones Exteriores, Úpoca en que nuestra Patria se hallaba en difİciles momentos, colabor¾ eficazmente a la soluci¾n del litigio que Per· sostenİa con la hermana Rep·blica de Colombia; sin embargo, su dedicaci¾n y esfuerzo se trunc¾ al entrar en vigencia la Constituci¾n de 1933 que establecİa incompatibilidad en el desempe±o de funciones judiciales con las de Ministro de Estado, es asİ que, el doctor Zavala Loayza reasume sus actividades jurisdiccionales en la Corte Suprema de Justicia de la Rep·blica.

El 5 de mayo de 1936, mediante Decreto Supremo N? 154, se nombr¾ una Comisi¾n Presidida por el doctor Zavala Loayza, por entonces Magistrado de la Corte Suprema y Catedrßtico principal de Derecho Procesal Penal en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, oportunidad que le permiti¾ conjugar su experiencia como Magistrado de este Supremo Tribunal con la del maestro estudioso, incorporando los mejores conocimientos de su Úpoca en el Anteproyecto que permitİa  una nueva visi¾n del Derecho Procesal Penal, es asİ que al tÚrmino de los esfuerzos realizados por su Comisi¾n y difundido el Anteproyecto, el Jurisconsulto y Polİtico Espa±ol don Niceto Alcalß Zamora, desde Francia, donde se hallaba exiliado, dedica su tiempo al estudio de este novedoso esfuerzo jurİdico y lo define como: ôHumano, liberal, breve, eficaz, claro, correcto, progresivo, que honra al insigne profesor Zavala y refleja la madurez lograda por la Ciencia del Derecho en el Per·ö.

Apreciamos su agudo intelecto, su madurez crİtica de jurisconsulto y su proyecci¾n prßctica para el nuevo Derecho Procesal Penal, lineamientos que a·n perduran haciendo historia en nuestro paİs.

A los 59 a±os de edad, los integrantes de la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia de la Rep·blica, en reconocimiento de sus altas calidades intelectuales y personales, eligi¾ al doctor Carlos Zavala Loayza su Presidente, dirigiendo exitosamente los destinos del Poder Judicial durante losa±os de 1941 y 1942.

Producido el triunfo de las Fuerzas Armadas, en la Batalla de Zarumilla, en 1942, que condujo a la soluci¾n de nuestros lİmites con el Ecuador, conforme al Protocolo de Rİo de Janeiro; se efectu¾ la multitudinaria concentraci¾n ciudadana en el Estadio Nacional de entonces, en homenaje a nuestros hÚroes que defendieron la integridad territorial. En aquella ocasi¾n el doctor CARLOS ZAVALA LOAYZA en su condici¾n de Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Rep·blica, en acto que Presidiera el doctor Manuel Prado y Ugarteche, Presidente Constitucional de la Rep·blica, nuestro homenajeado pronunci¾ el discurso de orden destacando las virtudes de nuestras Fuerzas Armadas, el valor y convicci¾n de nuestros soldados que ofrendaron sus vidas defendiendo el honor nacional y su integridad territorial; en elocuentes frases interpret¾ el respeto y gratitud del pueblo peruano a su ejÚrcito victorioso de j¾venes combatientes, a quienes el pueblo del Per· les rendİa un cßlido homenaje.

Su experiencia e inteligencia redundaron en beneficio de la Suprema Corte y de la Administraci¾n de Justicia, su se±orİo, ponderaci¾n y don de gente mereci¾ el reconocimiento de sus colegas y subordinados, quienes recordaban sus altas calidades humanas rese±adas y ensalzadas por el Vocal Decano doctor Luis Antonio Eguiguren en Sala Plena del 17 de Julio de 1952 que con motivo de la ·ltima Sala Plena que Presidiera el doctor Carlos Zavala Loayza, estando pr¾ximo a su retiro para el 24 de julio de ese a±o, al cumplir 70 a±os de edad, EXPRESË: ôà.la profunda emoci¾n que causaba su retiro, a sus compa±eros de labor, que han apreciado su intachable conducta de magistrado, en el desempe±o austero de una carrera recorrida pelda±o a pelda±o con dignidad y altura. Agreg¾, que quien no s¾lo ha sido Juez, mostrando en todos los cargos y en todos los actos ecuanimidad del justo; sino legislador, elaborando y estructurando con profunda versaci¾n, el cuerpo de leyes que rige el proceso penal de acuerdo con las corrientes mßs avanzadas; jurista, penetrando en el profundo sentido de las normas; y, magistrado, constituyendo su obra en todas la horas, en el campo de acci¾n de sus especiales aptitudes de ômagisterö, que han dado forma, sentido y unidad a la jurisprudencia penal que es obra suya; ocupa con todo tİtulo, preferente lugar al lado de los insignes jueces de esta Corte, que han sido honra y prez de la magistratura de la Patria. Expres¾ ademßs, que como Presidente, elegido por sus mÚritos o llamado por la ley con gran acierto, deja tambiÚn estela de ejemplos y fructİfera preocupaci¾n por lograr mßs altos desarrollos, entendiendo la funci¾n como elevado cometido y docta versaci¾n. Por todo lo que habrß de ser cara su ausencia a los miembros de la Corte, para quienes el pensamiento de que el doctor Zavala Loayza es ya parte misma de esta instituci¾n augusta, no lograrİa que se dejase de sentir la falta de su presencia y de su sabidurİa en el recinto de la justiciaö.

El mismo 24 de julio, fecha en que el doctor Carlos Zavala Loayza se jubilaba, la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia de la Rep·blica acord¾ la MOCIËN mediante la que se dispuso que en el local de la Biblioteca del Supremo Tribunal, se colocara su retrato en atenci¾n a que la reorganiz¾ y foment¾ con sus propios medios econ¾micos, destacando una vez mßs por sus mÚritos de jurista y su conducta de magistrado austera, distinci¾n otorgada sin perjuicio del retrato que por derecho le correspondİa en la Galerİa General de los Presidentes de esta Corte Suprema de Justicia de la Rep·blica.

La vida del insigne Magistrado doctor CARLOS ZAVALA LOAYZA se extingui¾ el 24 de setiembre de 1957, a los 75 a±os de edad, dejßndonos el alejamiento fİsico de su presencia y la invalorable herencia de su obra, entre las que destacamos, ôPrograma de Derecho Procesalö en 1929, ôPrograma de Derecho Procesal Penalö en 1937, ôSinopsis Hist¾rica de la Legislaci¾n Penal en el Per· en 1941 y el Proceso Penal y sus Problemas en 1947, asimismo su ilustre figura fue resaltada por la ôGalerİa de Honorö de El Diario Espa±ol de Buenos Aires, que lo menciona como ôa uno de las personas mßs inteligentes y distinguidos de la Magistratura peruanaö.

Unido a su espİritu de Justicia jamßs olvid¾ sus calidades humanas y reconocida jovialidad que le permitieron una real vida social que lo vinculaba fßcilmente con quienes lo rodeaban, es asİ que logr¾ la Presidencia del Club Nacional en dos ocasiones en circunstancias muy significativas para la sociedad Lime±a.

Resulta difİcil sintetizar la vida y obra de Úste ilustre peruano, sin embargo, al haberlo presentado espaciadamente encontramos que es digno ejemplo de imitar, ojalß los se±ores jueces de la Rep·blica de todos sus niveles e instancias, incluyendo a los abnegados Jueces de Paz No Letrados del paİs puedan encontrar en esta vida ejemplar inspiraci¾n suficiente que no s¾lo les permite vivir con dignidad sino que ademßs vuelquen sus conocimientos, aspiraciones y preparaci¾n a un mejor servicio a la causa de la justicia que permita a nuestros compatriotas restablecerles los derechos que les fueran conculcados, de este modo lograr la confianza ciudadana en este Poder del Estado.

Aprovechamos esta hora para invocar a la Prensa Nacional que al informar destaque los innumerables logros que alcanza la Administraci¾n de Justicia y que al se±alar  defectos, deficiencias y/o irregularidades e inconducta funcional de alg·n Magistrado, lo precisen objetivamente con la mejor imparcialidad a fin de no da±ar la imagen de uno de los Poderes mßs importantes, al que recurrimos confiados en el Estado de Derecho que rige nuestra vida democrßtica bajo la tutela nuestra Constituci¾n y nuestras leyes.

Pedimos al Supremo Gobierno, que Preside el excelentİsimo se±or doctor ALAN GARCIA P?REZ, su apoyo y respaldo en la justa causa de Administrar Justicia, contribuyendo con los medios adecuados que permite que la puesta en vigencia del nuevo C¾digo Procesal Penal tanto en Huaura como en el departamento de La Libertad logre el Úxito hist¾rico que esperamos.

En las actuales circunstancias en que los Cuerpos Normativos no son los mismos y el momento hist¾rico no es el que vivi¾ nuestro homenajeado, doctor CARLOS ZAVALA LOAYZA, debido a que nuestra poblaci¾n ha crecido en torno a 27 millones de peruanos, en un mundo globalizado, con numerosas y variadas instituciones jurİdicas nunca antes pensadas que importa carga procesal permanentemente creciente, y en consecuencia exige rapidez, eficiencia y eficacia, para lo que demanda a sus jueces preparaci¾n sostenida, esfuerzo indesmayable, responsabilidad a toda prueba y visible honestidad, en salvaguarda de su augusta funci¾n de Administrar Justicia, para un paİs que quiere vivir en Paz con justicia para el logro de su desarrollo.

 
 
Av. Paseo de la República S/N Palacio de Justicia, Cercado, Lima - Perú
Copyright © - 2007 Todos los derechos reservados
Recomendado para IExplorer 6 o versiones superiores